En los últimos años asistimos a un aumento en la demanda de atención a pacientes con patología dual, tanto en unidades de hospitalización psiquiátrica de agudos por amenazas, gestos autolesivos o heteroagresividad, como en unidades específicas para el tratamiento de trastornos adictivos, en unidades específicas para tratamiento de la patología dual, ante las dificultades de control y mejoría clínica a nivel ambulatorio, como serían las unidades de patología dual (UPD) como dispositi