El ámbito educativo se caracteriza por la enseñanza y del desarrollo integral de las personas. Sin embargo, en ocasiones pueden darse situaciones inesperadas que pueden suponer una crisis y generar un impacto emocional en las personas del centro eductaivo. Entre dichos eventos, podemos encontrar la muerte de un miembro de la comunidad escolar. Teniendo en cuenta que una intervención psicológica en crisis ante situaciones de duelo puede fomentar el bienestar psicológico de las personas, es útil aportar información a este campo. Asimismo, debido a las diversas edades y características de las personas afectadas, así como de las diferentes respuestas que pueden darse tras la muerte de la persona, es de vital importancia adaptar dichas intervenciones al colectivo de personas que se atienda y estabecer pautas concretas de intervención.