La presente colaboración, es un producido a partir de la experiencia clínica que se lleva a cabo desde un centro clínico de atención a población adolescente en el conurbano bonaerense; si bien es una experiencia de reciente inicio, el material clínico que deviene de la escucha analítica de la población con la que trabajamos, resulta de un valor de interpelación del quehacer cotidiano, que trasciende el contexto del consultorio y convoca a un trabajo articulado con otras disciplinas, como así también con Instituciones locales (educación, justicia, protección de derechos). Quien se autoriza como psicoanalista asume el serlo y ejercerlo mas allá de las circunstancias en las cuales tenga que desarrollar su práctica. Teniendo como único límite absoluto el que su ejercicio no puede ir mas allá del campo operatorio determinado por la enfermedad mental.La Teoría Psicoanalítica es un conocimiento transmisible incluso por no analistas, a diferencia del psicoanálisis que es el producto de esa elaboración en la que confluyen conocimiento, saber y hacer. Su transmisión es posible tan solo en el uno por uno de la cura y debe sortear la constante presión de la estructura cuya función es la de sostener el no querer saber.La apuesta en este sentido, es la de sostener una práctica desde el dispositivo del psicoanálisis aplicado en población de adolescentes, quienes son asistidos desde nuestro Centro de Salud a partir de problemáticas ligadas a la clínica del acto (auto-agresión / hetero-agresión / problemáticas ligadas al abuso de consumos tóxicos y otros trastornos de la impulsividad)