En los servicios de salud mental la participación de los pacientes – usuarios ocupa un lugar prioritario. Este concepto implica una redistribución del poder en la toma de decisiones en un sistema de atención tradicionalmente estructurado en base a relaciones verticales. La participación de las personas con enfermedades mentales es un elemento clave en la recuperación y el empoderamiento de los pacientes y tiene consecuencias tanto en los resultados de los