La exposición a experiencias adversas en la infancia tiene un impacto en el desarrollo de competencias de afrontamiento como efecto de la alteración del sistema de respuesta al estrés. Al tiempo, la resiliencia desempeña un papel crucial en el desarrollo de estrategias de afrontamiento adaptativas, la regulación emocional efectiva y gestión del estrés, en definitiva, en el bienestar emocional, lo que puede a su vez verse afectada por las experiencias potencialmente traumáticas en la infa