Los inmigrantes traen consigo diferentes pautas de comportamiento, valores y percepciones respecto al acceso a servicios sociosanitarios y al consumo de drogas (Dupont, Kaplan, Verbraeck, Braam, y van de Wijngaart, 2005), pero también, el proceso de migración produce nuevas situaciones relacionadas con el consumo de sustancias (Alaniz, 2002; Sánchez-Huesca, Arellanez-Hernández, Pérez-Islas, y Rodríguez-Kuri, 2006). Estudios realizados en Estados Unidos o