La divulgación en redes sociales ha crecido notablemente en los últimos años y se ha disparado durante la pandemia. Diversas plataformas como Instagram y Twitter, permiten la difusión del conocimiento en un formato más amigable, al integrar los distintos canales de comunicación (visual, auditivo, etc). Millones de personas consultan información científica y sanitaria en redes y el que los profesionales sanitarios estemos ahí, ayuda a disminuir y prevenir los bulos provenientes de usuarios sin formación. Las redes se presentan como nueva herramienta desde donde llegar a miles de personas, poder hacer campañas de prevención psicoeducación, incluso, investigación. Compaginar el contenido, la ética y el sentido del humor, son clave en un buen uso de redes.