Los animales de compañía forman parte de la historia del ser humano. Desde una perspectiva funcionalista, las mascotas cumplen un papel importante en la vida de las personas y de las familias. En las sociedades complejas los animales de compañía han pasado de tener una función instrumental(protección de bienes, cuidado del ganado, alerta de intrusos…), a un desempeño de funciones más de carácter emocional y relacional.Las mascotas se han incorporado progresivamente al entramado de relaciones familiares, constituyendo un importante soporte en los procesos y dinámicas familiares. Asimismo, también proporcionan un gran apoyo, acompañamiento y contención en el plano individual. La presente comunicación pretende mostrar como los animales de compañía forman parte del genograma y mapa de relaciones familiares, desarrollando importantes funciones en el plano afectivo, emocional y relacional. En el trabajo se analiza las funciones que desempeñan las mascotas en 4 sistemas familiares, partiendo de una metodología cualitativa, usando el grupo focal como instrumento y el análisis de la narrativa de los informantes de la muestra.Los resultados arrojan que el animal contribuye de manera destacada como garante de estabilidad familiar, como proporcionador de afecto y como facilitador social.