La ansiedad constituye una respuesta adaptativa que permite al ser humano protegerse o afrontar circunstancias anticipadas como aversivas o difíciles. En intensidad moderada, promueve y mejora el desempeño físico e intelectual, moviliza al sujeto para la resolución de problemas y favorece que se adapte a nuevos contextos. Sin embargo, cuando se presenta con elevada intensidad y frecuencia, de forma exagerada o desproporcionada, o interfiere en el nivel de funcionamiento, podría considerarse desadaptativa, constituyendo un patrón patológico. Los trastornos de ansiedad representan uno de los grupos más frecuentes de los trastornos psiquiátricos, y en las clasificaciones actuales existen diversos tipos tales como el trastorno de pánico, el trastorno de ansiedad generalizada, la agorafobia, las fobias sociales y las fobias específicas, entre otros. Sin embargo, ¿qué hay entre la ansiedad normal y la patológica? Algunos autores han propuesto la existencia de rasgos de personalidad ansiosos que pueden predisponer a sufrir trastornos de ansiedad. En este trabajo haremos una breve exposición sobre este tema, incluyendo el origen del término ansiedad, la evolución histórica del concepto y finalmente abordaremos el continuum existente entre ansiedad normal y patológica.