El término pedofilia tiene su origen en las palabras griegas paidós, que significa niño o muchacho y filia que significa amistad, amor o afinidad. En el DSM-V la pedofilia se clasifica dentro de las parafilias y hace referencia a la aparición, durante un período mínimo de 6 meses, de excitación sexual intensa y recurrente derivada de fantasías, deseos sexuales irrefrenables o comportamientos que implican actividad sexual con niños menores de 13 años de edad. La complejidad de la pedofilia viene dada por muchos factores que es necesario analizar en profundidad, entre ellos la controversia y los desafíos que plantea para la sociedad, la justicia y los profesionales de la salud mental. El objetivo del trabajo es revisar los factores de riesgo asociados con el desarrollo de la pedofilia, los diferentes modelos desde donde poder estudiarla, así como las posibles intervenciones terapéuticas.