La violencia contra los niños, niñas y adolescentes (NNA) constituye un problema de salud de gran relevancia. Su reconocimiento como fenómeno específico se consolidó durante el siglo XX y ha sido recogido en diversos instrumentos normativos internacionales y nacionales, entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.Las situaciones de violencia pueden adoptar múltiples formas, como maltrato físico o psicológico, negligencia, exposición a violencia familiar, agresión sexual, acoso escolar o ciberacoso. Sus consecuencias pueden afectar a los diferentes ámbitos del desarrollo físico, psicológico, cognitivo y social del menor.En el ámbito de la psiquiatría forense, la valoración el daño psíquico tiene como objetivo determinar la existencia de una lesión psíquica o secuela, establecer la relación de causalidad entre el hecho traumático y la sintomatología, identificar factores de vulnerabilidad y valorar el pronóstico y las posibles repercusiones funcionales. Para ello se aplican los criterios médico legales de causalidad y se realiza una entrevista psiquiátrica adaptada a la edad y al nivel de desarrollo del menor, teniendo presentes las particularidades derivadas del proceso de desarrollo neuropsicológico y emocional propio de la infancia y la adolescencia.La entrevista médico forense constituye el elemento central de la evaluación y debe realizarse mediante técnicas adecuadas, en un entorno seguro y evitando la victimización secundaria, garantizando la adecuada protección del NNA así como la correcta interpretación pericial de las consecuencias psicológicas de la violencia.