Presentamos el caso de una paciente de 80 años sin AP psiquiátricos de interés, salvo un episodio depresivo leve, que presenta un episodio maniaco con sÃntomas psicóticos secundario a un macroadenoma de hipófisis.Un macroadenoma hipofisario puede estar asociado con episodios de manÃa, aunque no es el sÃntoma más común. Esta relación puede ocurrir principalmente por un desequilibrio hormonal o por efecto de masa (compresión). Además de la manÃa, los pacientes con tumores hipofisarios suelen reportar alteraciones en el comportamiento, trastornos del estado de ánimo y alucinacionesNuestra paciente habÃa comenzado 3 meses atrás con sintomatologÃa psicótica y maniforme. ReferÃa que escuchaba a los vecinos de varias plantas de arriba hablar de ella y entre ellos (ingresada en el hospital también lo seguÃa manteniendo), estaba acelerada, apenas dormÃa unas horas, irritable especialmente con su familia, etc. En un TAC que se le realiza en urgencias se descubre un macroadenoma no funcionante, pautándole EndocrinologÃa tratamiento con Cabergolina 1 mg e Hidroaltesona 30 mg, lo que parece que empeoró aún más los sÃntomas previos, estando la paciente más acelerada, irritable e inquieta. Se le pautó tratamiento con quetiapina 300 mg y risperidona 1 mg escalonadamente, y se suspendió cabergolina y se redujo hidroaltesona, con mejorÃa progresiva.Nuestro caso es un ejemplo de lo fundamental de una evaluación multidisciplinar que incluya no sólo a un psiquiatra, sino también a un endocrinólogo y a un neurocirujano, siendo prioritario en todos los pacientes descartar primero la patologÃa orgánica.