Introducción: La clozapina es el tratamiento más eficaz para la esquizofrenia resistente al tratamiento (ERT). Sin embargo, su utilización continúa siendo baja a nivel internacional, con retrasos frecuentes en su inicio y una gran variabilidad entre dispositivos clínicos.Objetivo:Describir de forma sintética las barreras más relevantes que explican la infrautilización de la clozapina y señalar posibles estrategias que faciliten su implementación.Métodos:Revisión narrativa de literatura reciente, incluyendo guías clínicas, revisiones sistemáticas y estudios observacionales que analizan tasas de prescripción, seguridad y aspectos organizativos relacionados con la clozapina.Resultados:La evidencia identifica barreras clínicas (temor a efectos adversos hematológicos, dudas sobre el manejo de efectos secundarios), barreras formativas (falta de experiencia en titulación y monitorización) y barreras organizativas (protocolos inconsistentes o inexistentes, circuitos poco adaptados al seguimiento analítico). Estas limitaciones contribuyen a un inicio tardío y a un uso menor del esperado de un fármaco con eficacia consolidada.Conclusiones: La infrautilización de la clozapina es un problema reconocido y potencialmente modificable. La estandarización de procedimientos, la mejora de la formación y la optimización de circuitos asistenciales pueden favorecer un uso más temprano y seguro, alineando la práctica clínica con las recomendaciones internacionales.