INTRODUCCIÓN:El tratamiento con antiepilépticos como levetiracetam y brivaracetam controla eficazmente las crisis en pacientes con epilepsia generalizada primaria; sin embargo, en algunos pacientes jóvenes, estos fármacos pueden desencadenar depresión e ideación suicida.Estos efectos adversos evidencian un riesgo neuropsiquiátrico oculto, por lo que su detección temprana requiere de un control estrecho y un abordaje multidisciplinario entre neurología y psiquiatría.<MATERIAL Y MÉTODOS:Búsqueda bibliográfica disponible sobre las complicaciones neuropsiquiátricas asociadas al tratamiento antiepiléptico y descripción de un caso clínico de paciente que está en seguimiento por Neurología y Salud Mental en el HCUV.RESULTADOS:Se presenta el caso de una mujer de 23 años, con antecedentes de hipotiroidismo primario, convulsiones febriles en la infancia y apendicectomía, diagnosticada en 2019 de epilepsia generalizada primaria tras estudio complementario con EEG, resonancia magnética craneal y test genético. Inicialmente recibió tratamiento con levetiracetam, que fue sustituido por lamotrigina debido a efectos adversos, logrando estabilidad clínica hasta la reaparición de crisis de mayor frecuencia e intensidad, lo que motivó el cambio a brivaracetam. Tras un mes de tratamiento, alcanzó control de las crisis, pero desarrolló sintomatología depresiva progresiva con aislamiento social e intensificación de ideación suicida, sin desencadenante identificable y con antecedente de episodio similar durante tratamiento previo con levetiracetam. Ante la sospecha de un efecto adverso neuropsiquiátrico inducido por antiepilépticos moduladores de SV2A, se procedió a la reducción de dosis y derivación para valoración y seguimiento por Salud Mental.