Introducción. La Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS) es un rasgo temperamental caracterizado por un procesamiento cognitivo más profundo y una mayor reactividad emocional. Las Personas Altamente Sensibles (PAS) suelen experimentar respuestas emocionales intensas, lo que puede conllevar desafíos importantes en el control y la regulación emocional. La resiliencia, entendida como una capacidad de adaptación positiva, puede constituir un recurso clave para gestionar estas demandas emocionales.Objetivo. El objetivo de este estudio fue investigar las diferencias en los problemas de control emocional entre Personas Altamente Sensibles con distintos niveles de resiliencia.Métodos. Se realizó un estudio transversal con una muestra de 1122 participantes (846 mujeres, 272 hombres) con una edad media de 24,50 años (DT = 11,16). La SPS se midió mediante la Highly Sensitive Person Scale (HSPS). Los problemas de control emocional se evaluaron a través de la subescala de control emocional del Inventario de Síntomas Prefrontales (ISP-20), y la resiliencia se valoró mediante la Brief Resilient Coping Scale (BRCS).Resultados. Las personas altamente sensibles con mayores niveles de afrontamiento resiliente presentaron menos problemas de control emocional (M = 7,37) en comparación con aquellas con menor resiliencia (M = 9,53; p = 0,02; d = 0,562), lo que sugiere que la resiliencia atenúa el impacto de la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial sobre la regulación emocional.Conclusiones. Estos resultados indican que la resiliencia es un factor protector clave frente a la desregulación emocional en la población altamente sensible. Las intervenciones clínicas y educativas orientadas a potenciar mecanismos de afrontamiento resiliente podrían ser especialmente eficaces para ayudar a las personas altamente sensibles a mejorar su control emocional y su ajuste psicológico.