INTRODUCCIÓN:El debut de un cuadro psicótico agudo plantea como diagnóstico diferencial fundamental la encefalitis, especialmente la encefalitis autoinmune. La psicosis primaria suele comenzar en adolescentes o adultos jóvenes, con síntomas progresivos como delirios, alucinaciones, pensamiento desorganizado y deterioro funcionalPor el contrario, la encefalitis suele presentar un inicio subagudo, con rápida progresión de síntomas psiquiátricos asociados a signos neurológicos como crisis epilépticas, alteración del nivel de conciencia, déficits focales, movimientos anormales o disfunción autonómica. En la encefalitis autoinmune, como la anti-NMDA, los síntomas psiquiátricos pueden preceder a los neurológicos, lo que dificulta el diagnóstico inicial.Las pruebas complementarias son clave: el líquido cefalorraquídeo puede mostrar pleocitosis o bandas oligoclonales; el EEG suele evidenciar enlentecimiento difuso o actividad epileptiforme; y la resonancia magnética puede mostrar alteraciones inflamatorias. La detección de autoanticuerpos o agentes infecciosos apoya el diagnóstico de encefalitis.METODOLOGÍA:Se realiza una revisión bibliográfica sobre el diagnóstico diferencial entre primer episodio psicótico y encefalitis autoinmune a partir de un caso clínico.CASO CLÍNICOSe trata de una mujer de 69 años sin antecedentes psiquiátricos que acude a urgencias por síntomas psicóticos de inicio brusco en forma de alucinaciones, delirio de perjuicio y heteroagresividad verbal. Durante el ingreso hospitalario en psiquiatría se realiza observación y se interconsulta a neurología quien realiza una exploración y varias pruebas complementarias, las cuales confirman encefalitis autoinmune anti-NMDA.CONCLUSIÓN:En conclusión, la presencia de signos neurológicos, alteración de conciencia, fiebre o hallazgos en pruebas complementarias debe hacer sospechar encefalitis frente a una psicosis primaria.