El embarazo, el parto y el periodo posnatal constituyen para muchas mujeres una experiencia positiva y potencialmente fortalecedora. No obstante, existe un amplio consenso en señalar que el periodo perinatal es también una etapa de especial vulnerabilidad psicológica, en la que aproximadamente una de cada cuatro mujeres presenta problemas de salud mental.Desde una perspectiva ecosistémica, durante la etapa perinatal confluyen múltiples dimensiones que pueden incidir en el bienestar de la diada madre–bebé. Entre ellas se encuentran la reactivación de antecedentes psicopatológicos en la biografía materna, la presencia de adversidades socioeconómicas, así como las expectativas sociales asociadas a la maternidad y el estigma en torno a la salud mental. Estos factores pueden generar en las mujeres sentimientos de miedo, culpa o vergüenza, actuando como barreras significativas para la solicitud de ayuda y el acceso a los apoyos necesarios en un momento de especial sensibilidad.En este contexto, el suicidio constituye la primera causa de muerte materna durante el periodo perinatal, entendido como el intervalo que abarca desde el embarazo hasta el primer año tras el parto. El suicidio materno debe conceptualizarse como un fenómeno multifactorial, dinámico y profundamente contextual, en el que interactúan de manera compleja factores individuales, relacionales, sociales y estructurales, y cuya expresión se ve modulada por el entorno.Esta ponencia se centrará en el análisis de la conducta suicida durante la etapa perinatal desde esta perspectiva integradora, con el objetivo de aportar claves para la detección precoz y el desarrollo de intervenciones preventivas específicas y sensibles a esta etapa vital, contribuyendo así a la mejora de la atención en salud mental perinatal.