El sharenting hace referencia a la práctica de compartir información, imágenes o vídeos de menores en redes sociales por parte de sus cuidadores. En los últimos años, este fenómeno se ha extendido ampliamente y se ha integrado en las dinámicas cotidianas de muchas familias, especialmente en contextos digitalizados. Si bien suele percibirse como una conducta habitual y socialmente aceptada, el sharenting plantea interrogantes relevantes en relación con los derechos de los menores, su privacidad y su bienestar psicológico.Desde una perspectiva de salud mental, la exposición digital temprana puede tener implicaciones en el desarrollo emocional y en la construcción de la identidad, especialmente cuando se produce sin la participación o el consentimiento del menor. Este fenómeno adquiere especial relevancia en el ámbito sanitario, donde puede observarse como un factor contextual con potencial impacto a corto y largo plazo. En este sentido, resulta fundamental que los profesionales de la salud, y en particular los de salud mental, incorporen la reflexión sobre el sharenting en su práctica clínica y preventiva. La sensibilización y la psicoeducación familiar se presentan como herramientas clave para promover un uso más responsable de las redes sociales y una mayor protección del bienestar de niños y adolescentes.