Introducción:Los pacientes con trastorno mental grave presentan una mayor vulnerabilidad médica, social y legal, que se acentúa en ingresos prolongados y tratamientos de alta complejidad. Las complicaciones somáticas graves en personas con la capacidad alterada suponen un reto clínico y conllevan implicaciones ético-legales. Descripción de caso clínico y revisión literaria actualizada de los efectos gastrointestinales de la clozapina y la vulnerabilidad de los pacientes con TMG.Caso clinico:Se presenta el caso de una mujer de 64 años con diagnóstico de trastorno esquizoafectivo en 1983, con largo recorrido en salud mental y nula red sociofamiliar. Presenta ingresos reiterados durante 8 meses con escasa mejoría tras diversos ajustes de tratamiento por lo que se decide iniciar clozapina, desarrollando posteriormente un cuadro de hipomotilidad gastrointestinal severa que progresa a síndrome de Ogilvie.El manejo requirió una intensa coordinación entre Psiquiatría, Medicina Interna, Medicina Forense, Endocrinología y Cirugía general. La evolución clínica estuvo marcada por complejidad sintomatológica, negativa a la toma de tratamiento y necesidad de procedimientos invasivos por riesgo vital, con capacidad de juicio alterada. Se decide activar mecanismos de representación legal conforme a la Ley de Autonomía del Paciente.Conclusiones:Destacar la necesidad de entender el marco biopsicosocial (factores farmacológicos, clínicos, sociales y legales) de los pacientes con TMG, así como realizar una reflexión sobre proporcionalidad terapéutica, consentimiento y vivencia subjetiva de pacientes en este tipo de casos. Además, sugiere el beneficio de promover espacios de reflexión clínica compartida que integren la dimensión humana del cuidado.