Conferencia
Fecha Publicación: 24/05/2026
Área temática:
Psiquiatría general .
Palabras clave: Enfermedad de Parkinson, Psicosis inducida por fármacos, Apomorfina, Clozapina
Introducción:
La psicosis asociada a la enfermedad de Parkinson (EP) constituye una complicación frecuente en fases avanzadas y representa un reto terapéutico debido a la necesidad de equilibrar el control motor con la estabilidad psiquiátrica. La apomorfina, agonista dopaminérgico no ergótico de acción rápida y directa, es una herramienta eficaz en el manejo de fluctuaciones motoras graves, pero puede incrementar el riesgo de síntomas psicóticos en pacientes vulnerables.
Caso clínico:
Presentamos el caso de una mujer de 74 años con EP avanzada en tratamiento con levodopa de liberación prolongada, levodopa/benserazida, apomorfina en perfusión subcutánea continua y rescates sublinguales de ésta misma molécula. Es remitida desde Neurología por fenomenología sensoperceptiva acústico-verbal y visual persistente. El tratamiento con quetiapina 100 mg no logró control sintomático y se asoció a empeoramiento motor. Se inició clozapina 25 mg con respuesta completa, permitiendo la retirada de quetiapina. Posteriormente, el aumento en el uso de rescates de apomorfina por empeoramiento motor se acompañó de reaparición de síntomas psicóticos, que remitieron tras aumentar la clozapina a 50 mg. El seguimiento hematológico protocolizado fue adecuado.
Discusión:
La apomorfina actúa como agonista dopaminérgico directo con elevada afinidad por receptores D1 y D2, produciendo una estimulación intensa y rápida del sistema mesolímbico. En el contexto de EP avanzada, donde existe vulnerabilidad cortical y déficit colinérgico, esta hiperestimulación favorece la aparición de alucinaciones y delirios. El caso ilustra el dilema terapéutico entre preservar la movilidad y evitar la descompensación psicótica. La clozapina, debido a su baja afinidad y rápida disociación de receptores D2, constituye el tratamiento con mayor respaldo en este contexto, al controlar la psicosis sin deteriorar la función motora.
Conclusiones:
La psicosis inducida por apomorfina debe considerarse en pacientes con EP avanzada y alta carga dopaminérgica. Su manejo requiere un abordaje individualizado y coordinación entre Neurología y Psiquiatría, siendo la clozapina una opción eficaz y segura cuando se monitoriza adecuadamente.