El número de personas mayores, incluidas aquellas que viven con demencia, está aumentando, mientras que la mortalidad en edades más tempranas disminuye. Sin embargo, la incidencia de demencia específica por edad ha disminuido en muchos países, probablemente debido a mejoras en la educación, la nutrición, la atención médica y los cambios en el estilo de vida. La ponencia está basada fundamentalmente en explicar los trabajos de consenso sobre la prevención de la demencia de la Comisión Lancet de 2017; con sus posteriores actualizaciones. Inicialmente se postularon los siguientes: menor nivel educativo, hipertensión, discapacidad auditiva, tabaquismo, obesidad, depresión, inactividad física, diabetes y bajo contacto social. En 2020 se añadieron tres: el consumo excesivo de alcohol, el traumatismo craneoencefálico y la contaminación del aire. En el último consenso de 2024, se añadieron nuevas pruebas convincentes de que la pérdida de visión no tratada y el colesterol LDL elevado son factores de riesgo de demencia. Para terminar, se hace una mención, debido de la importancia de los factores de riesgo vascular, a la posible acción preventiva del ácido acetilsalicílico y se nombra los datos epidemiológicos sorprendentes con relación a la posible acción preventiva de la vacuna del herpes zoster que podría reducir el riesgo de desarrollar demencia, incluido el Alzheimer, en aproximadamente un 20% a 30% en adultos mayores.Resumen del vídeo:La presentación revisa las recomendaciones de la Comisión Lancet sobre la prevención de la demencia, destacando los principales factores de riesgo modificables y las estrategias preventivas más relevantes.Factores de riesgo identificados en 2017Bajo nivel educativo.Hipertensión arterial.Pérdida de audición.Tabaquismo.Obesidad.Depresión.Inactividad física.Diabetes.Bajo contacto social.Nuevos factores incorporados en 2020Consumo excesivo de alcohol.Traumatismo craneoencefálico.Contaminación del aire.Factores según la etapa de la vidaEdad temprana: favorecer una mayor reserva cognitiva mediante un mejor nivel educativo.Edad media: controlar la pérdida de audición y prevenir los traumatismos craneoencefálicos.Edad avanzada: actuar sobre la depresión, el tabaquismo, el aislamiento social y otros factores modificables.ConclusiónEl control de los factores de riesgo vascular constituye la principal estrategia para prevenir la demencia. Además de proteger la salud cardiovascular, estos factores pueden reducir el depósito de proteínas beta amiloide y tau, relacionadas con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer. La prevención debe iniciarse desde etapas tempranas y mantenerse a lo largo de toda la vida.