El grupo multifamiliar constituye un recurso potente dentro del abordaje intensivo en salud mental infantojuvenil. Facilita un trabajo profundo sobre la dinámica relacional, promueve la mentalización y reduce la carga emocional sobre los adolescentes. Su implementación sistemática en hospitales de día puede mejorar la eficacia terapéutica y contribuir a un modelo de intervención más integral.