La estimulación magnética transcraneal (EMT) se ha consolidado como una intervención eficaz y segura en la depresión resistente al tratamiento, si bien su respuesta clínica presenta una notable variabilidad interindividual, con tasas que oscilan entre el 30% y el 60%. En este contexto, la identificación de factores predictores previos al inicio del tratamiento resulta clave para optimizar la selección de pacientes y avanzar hacia modelos de medicina personalizada.En esta ponencia se revisan los principales predictores de respuesta a EMT antes de iniciar la intervención, agrupados en variables clínicas, cognitivas y neurobiológicas. Entre los factores clínicos, una menor duración del episodio depresivo, menor grado de refractariedad y menor edad se asocian de forma consistente con una mejor respuesta terapéutica. La evidencia sobre el sexo como predictor es, sin embargo, inconcluyente.En el ámbito cognitivo, un mejor rendimiento basal, especialmente en funciones ejecutivas y atención, se ha relacionado con mayor probabilidad de respuesta. A nivel neurobiológico, índices de mayor excitabilidad cortical y menor variabilidad, así como una conectividad funcional preservada entre la corteza prefrontal dorsolateral y estructuras límbicas, parecen predecir mejores resultados.Asimismo, la comorbilidad psiquiátrica, especialmente la ansiedad, y el uso concomitante de determinados psicofármacos pueden modular negativamente la respuesta.La integración de estos factores en la evaluación pretratamiento permite una estratificación más precisa de los pacientes, optimizando la indicación de EMT y mejorando los resultados clínicos.