En numerosos estudios se ha planteado la alta incidencia de depresión en pacientes con dolor crónico, siendo ésta la complicación psicológica con mayor comorbilidad, presentándose entre el 16 y 54% de los pacientes y siendo superior a la recogida en otras enfermedades crónicas.Si bien existen múltiples factores influyen y que deben ser estudiados, especialmente aquellos relacionados con el momento del proceso mórbido y terapéutico en que se encuentren los sujetos. Se presenta el caso de un varón de 50 años que inicia clínica en principio reactiva a problemas médicos importantes y que evoluciona a cuadro depresivo mayor con buena respuesta a duloxetina, siendo éste un antidepresivo recogido en las guías como una opción terapéutica en el manejo del tratamiento del dolor, entre ellas la Guía NICE.