En la sociedad actual existe un continuo debate acerca del papel tanto beneficioso como perjudicial que puede tener el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación, dependiendo de lo adecuado que sea el manejo de las mismas. Tanto es así, que cuando los medios tratan de cierta forma las noticias sobre conducta suicida, puede darse el llamado “efecto Wherther”, “copycat”, o “efecto contagio”. El sociólogo David Phillips acuñó el término en 1974, tras realizar un estudio en el que observó un incremento de los suicidios en Estados Unidos tras la publicación de noticias relacionadas en la portada del New York Times. Por tanto, el efecto Wherther consiste en una imitación de la conducta suicida tras aparecer noticias de esta índole en los medios de comunicación, y se da especialmente en colectivos más vulnerables, como los adolescentes o las personas con depresión. En la actualidad, este efecto tiene un potencial aún mayor que antes, gracias a la difusión masiva e inmediata de las noticias con las nuevas tecnologías. Se ha observado que este fenómeno ocurre en mayor grado cuanto más impacto ha tenido la noticia, es decir, si el protagonista de la historia es alguien famoso o si se dan a conocer detalles del método de suicidio. Por este motivo, es importante analizar la manera en que los medios de comunicación comparten este tipo de sucesos, para no correr el riesgo de presentar la conducta suicida como una salida eficaz a los problemas.