Varón de 74 años de edad que realiza intento de suicidio con su escopeta de perdigones autoinflingiendose un tiro en la cara. Paciente traído por el 061 tras herida por arma de fuego a nivel de hemicara izquierda. Se trata de un paciente casado y con un hijo ya emancipado. Convive con su mujer. Jubilado desde hace 9 años, mantiene una vida activa y pertenece a un grupo de baile al que acudía dos veces por semana. A nivel médico presenta los siguientes antecedentes: HTA, Inmunodeficiencia común variable (hipogammaglobulinemia), EPOC leve, Neumonía por Neumococo hace 10 años y un episodio de cólico nefrítico. No tiene antecedentes psiquiátricos, ni ha tomado tratamientos psicofarmacológicos previos.La mujer del paciente lo encuentra tirado en el domicilio, aún con vida, contactando con la ambulancia que lo traslada al Hospital donde se encuentra mes y medio ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos y es intervenido en varias ocasiones por cirugía maxilofacial. Al salir de UCI, se nos interconsulta, encontrando un paciente hemiparético del lado izquierdo, consciente pero totalmente desorientado en tiempo y espacio. Revisando historia previa del paciente encontramos que 20 días antes del intento autolítico tuvo un trastorno asociado a una alteración cognitiva. Repasamos los estudios de TAC donde se detectan dos zonas hipodensas: una al nivel occipito-parietal derecho y otra frontal inferior y polo temporal izquierdos.La primera justificaría los síntomas ocurridos previo al intento (trastorno visual y cognitivo) y su respuesta autolítica por frustración al no entender su nueva situación.