El término folie a deux se utilizó por primera vez en el siglo XIX, aunque aparecen algunas referencias previas a este cuadro clínico en la literatura . Cuando se planteó, generó un importante debate dentro de la sociedad científica ya que rompía con la premisa de que la locura no se puede contagiar; únicamente se habían descrito algunos casos de contagio de histeria (incluso epidemias o brotes). Según las definiciones clásicas la locura no puede sucumbir a la razón, pero en compensación tampoco puede influir sobre ésta última; sin embargo, en la folie a deux se considera que un sujeto puede transmitir su delirio a otra persona.Se aborda el tema a través de un caso en el que una madre y un hijo comparten las mismas creencias delirantes, desarrolladas a raíz de una situación real compleja, pero se aprecian diferencias en la psicopatología presentada por cada uno de ellos que influyen a la hora de abordar el caso, tanto a nivel psicofarmacológico, como desde el punto de vista psicoterapéutico y social. Se realiza un repaso histórico del término, basándose en el concepto clásico descrito por Lasegue y Falret para seguir su evolución hasta los estudios más actuales, que ayudan a comprender mejor el cuadro clínico que se plantea y a valorar las distintas alternativas terapéuticas.