Una adicción, ya sea a sustancias como el alcohol, cannabis, cocaína… o a internet, trabajo, juego…, genera un profundo malestar tanto a la persona que lo padece como a la familia, tanto es así que el sinfín de consecuencias que lleva consigo una adicción puede llegar a destruir a la persona y a su entorno. Por ese motivo, una perspectiva sistémica que incluya al individuo, su familia y las personas de su entorno en el tratamiento psicoterapéutico, permite un abordaje mucho más completo, solucionando las limitaciones que suelen tener los diferentes modelos psicoterapéuticos centrados en el individuo. La terapia Sistémica propone un abordaje integral y eficaz en el tratamiento de las adicciones, el cual está basado en la observación, comprensión e intervención desde una perspectiva relacional del paciente identificado y sus familiares, dónde los síntomas son considerados el producto de una secuencia circular (no lineal) de interacción y de intercambios disfuncionales del pasado y/o del presente entre cada uno de los miembros del sistema.