El trastono de espectro autista, incluye una gran variabilidad de niños que comparten las dificultades en la interacción social y en la comunicación. Si bien el diagnóstico de los casos más típicos es relativamente sencillo, en los no especificados, los límites no son tan claros. El trastorno de aprendizaje no verbal, se caracteriza por fallos en la comunicación social, aspecto éste solapado con el autimo; para complicar más el diágnóstico diferencial, el perfil neuropsicológico de estos niños, es similar al descrito en el Asperger.Se trata de una niña de 7 años, sin antecedentes clínicos de interés, remitida a Salud Mental desde Neuropediatría, por sospecha de TEA; en la entrevistas mantenidas con ella y la madre, la observación en sesión de juego, y los informes escolares, se han podido definir las siguientes características clínicas: inquietud, rigidez, reacciones emocionales derproporcionadas, distraibilidad, mala grafía, relaciones sociales selectivas, dificultades en la comunicacación no verbal, y torpeza. El fenotipo autista está presente en múltiples y diferentes tipos de procesos neurológicos, y las fronteras que definen el autismo se solapan, clínica y biológicamente, con gran cantidad de trastornos del desarrollo cerebral, lo que sugiere que están involucrados múltiples genes y circuitos compartidos en su génesis. Son necesarias ulteriores investigaciones acerca del desarrollo de los procesos anormales de socialización, comunicación, conductas restrictivas y repetitivas, con el fin de determinar mejor la estructuración del fenotipo autista; lo que permitiría el diseño de intervenciones terapeúticas multidimensionales, y un impacto significativo en las dificultades de estos niños.