En los últimos años, las nuevas tecnologías han invadido por completo nuestro día a día más cotidiano, convirtiéndose nuestra relación con el mundo a través de éstas en una realidad. Es tremendamente difícil no encontrar algún aspecto “ciber” en cada uno de los contextos en los cuales nos movemos e interactuamos con los demás. Precisamente, debido a que la invasión ha sido y sigue siendo inevitable, es fundamental poner las nuevas tecnologías a nuestro servicio, de tal forma que podamos aprovechar al máximo sus potencialidades. De hecho, utilizadas de forma adecuada, constituyen un medio que facilita enormemente nuestro funcionamiento en el mundo.Dentro de este contexto, una rama emergente en el ámbito de la psicología es la ciberpsicología, una alternativa de tratamiento que tiene sus ventajas y presenta diferencias respecto a la terapia tradicional presencial. Así, es fundamental plantear la necesidad de que los ciberpsicólogos tengan una formación que les permita desarrollar las habilidades necesarias y conocer las peculiaridades propias de la terapia en red, siendo un agente fundamental la universidad en tanto que institución académica que, entre otras muchas funciones, se encarga de la formación integral de futuros profesionales.