Actualmente, la humanidad se enfrenta a una de las situaciones más críticas de este siglo, la COVID-19 . Los efectos adversos de la pandemia sobre la salud mental de la población son bien conocidos. El miedo a la enfermedad, el confinamiento, la falta de recursos económicos o el escaso apoyo social pueden influir en el estado mental de las personas. A pesar de estos riesgos, varios recursos psicológicos pueden ayudar a afrontar esta situación. Una de las técnicas que han demostrado aliviar los efectos psicológicos de la pandemia es el entrenamiento autógeno, un método muy conocido en Europa para el tratamiento de los trastornos de ansiedad y estrés. También se ha informado de que la práctica del entrenamiento autógeno mejora la regulación neurovegetativa e inmunitaria. Este estudio se centra en describir cómo el entrenamiento autógeno está ayudando a sus practicantes a afrontar la pandemia. En concreto, informan de fuertes efectos beneficiosos en su salud física, psicológica y relacional.