Muy pronto tras la aparición de los psicofármacos se abrió el debate acerca de su adecuado uso (véase a modo de ejemplo el trabajo de 1971 de Sir Derrick M. Dunlop The use and abuse of psychotropic drugs). Dicha perspectiva crítica se ha mantenido a lo largo del tiempo pero creemos percibir estos últimos años, una vez deshinchada la euforia de la década del cerebro, el renacer de un severo cuestionamiento hacia el uso de dichos tratamientos