La imputabilidad es un concepto jurídico de base psicobiológica que asienta en la inteligencia y la voluntad y en consecuencia, cualquier alteración mental que altere estas funciones psicológicas puede afectar la imputabilidad de una persona respecto a la comisión de un delito, ya sea de forma parcial o total.La clasificación internacional de la enfermedades (CIE 10) recoge los Trastornos Mentales y del comportamiento debidos al consumo de la diferentes sustancias tóxicas: intoxicación, consumo perjudicial, síndrome de dependencia, síndrome de abstinencia, trastorno psicótico, síndrome amnésico y trastorno psicótico residual y de comienzo tardío.Todas las sustancias de abuso afectan directa o indirectamente al sistema nervioso cerebral provocando una serie de activaciones o modificaciones neurológicas tanto en el consumo agudo como crónico. Para determinar la posible alteración de las capacidades intelectivas y/o volitivas de una persona diagnosticada de Trastorno mental y del comportamiento debido al consumo de la diferentes sustancias tóxicas y que comete un acto delictivo, se debe realizar una minuciosa valoración para determinar en función de la clínica y sintomatología presente y el tipo de delito cometido si existiera alguna alteración, disminución o anulación, de sus capacidades intelectivas y/o volitivas.