Los antidepresivos ISRS e ISRSNA, además de modular neurotransmisores clave para el estado de ánimo, ejercen acciones analgésicas, antiinflamatorias y de regulación metabólica, lo que los convierte en aliados terapéuticos integrales. Por ejemplo, la duloxetina (ISRSN) está aprobada para el dolor neuropático diabético, mientras que los ISRS como la sertralina han demostrado seguridad y eficacia en pacientes cardíacos. Asimismo, su capacidad para reducir el estrés crónico y mejorar la adherencia a tratamientos complejos refuerza su papel en el manejo multidisciplinario. Este trabajo revisa la evidencia actual sobre los beneficios de los ISRS e ISRSN en enfermedades crónicas, destacando su impacto en la calidad de vida, la reducción de complicaciones y la sinergia con terapias específicas. Se enfatiza la necesidad de un enfoque personalizado, considerando tanto los efectos terapéuticos como los riesgos potenciales, para optimizar los resultados en poblaciones vulnerables.