Hoy en día, en las distintas Universidades la tarea de los docentes se caracteriza por la realización de evaluaciones permanentes, largas horas de asesorías, estimación de exámenes, actualización y capacitación constante para obtener títulos de posgrado y una producción abrumadora de conocimientos científicos multidisciplinares; tales exigencias generan situaciones conflictivas como niveles de estrés o burnout académico (Ferrel, R., Pedraza y Rubio; 2010). Seligman (2008) menciona qu