En el presente trabajo exponemos el tratamiento llevado a cabo con pacientes diagnosticados de Trastorno Límite de Personalidad en una Unidad específica para ello (UTP). Concretamente nos detendremos en el programa que se realiza con los pacientes hospitalizados. El ingreso se desarrolla durante aproximadamente dos o tres meses en función de la evolución del paciente y se requiere para ello que sean diagnosticados de TP, exceptuando trastorno Disocial o Antisocial de personalidad. El paciente realiza un contrato terapéutico, pues la hospitalización es voluntaria, y se compromete a no solicitar el alta, a no recibir ni llamadas ni visitas, a tener la medicación camuflada y a seguir su proceso de rehabilitación posterior, la interrupción unilateral del tratamiento supone la imposibilidad de admisión en la UTP durante un año. El proceso de valoración se realiza desde varias perspectivas: pruebas complementarias médicas; entrevista valoración general, psiquiátrica y psicológica; pruebas psicométricas; valoración enfermería, incluyendo entrevista familiar en el domicilio; estudio social; y análisis de comunicación interpersonal.El abordaje terapéutico incluye técnicas que disponemos en la actualidad y que han demostrado una eficacia contrastada (inmersión terapéutica: farmacoterapia, psicoterapia, socioterapia, análisis observacional, intervenciones familiares, psicoeducativo…) Las personas afectadas de TLP son frecuentadoras de Unidades de Agudos y se observa gran deterioro en el ambiente familiar que hace imposible la convivencia cuando la familia esta desbordada. Por lo que este tipo de ingresos resultan necesarios, pues afrontan desde más perspectivas y de una forma inter y multidisciplinar el problema, centrándose en el núcleo patológico del TLP.