Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina siguen estando en la primera línea de los psicofármacos que se usan en patologías depresivas y ansiosas en salud mental, dado su buena eficacia y aceptable perfil de tolerancia. No obstante hay efectos secundarios que pueden resultar no graves a priori y que no obstante podrían provocar discontinuidad o mala adherencia al tratamiento. Se analiza un caso de una paciente de 36 años valorada en cons