La bulimia nerviosa es un trastorno alimentario caracterizado por episodios de ingesta excesiva seguidos de conductas compensatorias como el vómito autoinducido, el uso de laxantes o el ejercicio excesivo. Afecta principalmente a adolescentes y mujeres jóvenes, con impacto en la salud física y mental. Sus causas incluyen factores biológicos, psicológicos y socioculturales.El tratamiento más efectivo es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que reduce síntomas en un 50-70 % y se centra en modificar pensamientos distorsionados y mejorar la relación con la comida. Otras intervenciones incluyen la Terapia Interpersonal (TIP), enfocada en mejorar las relaciones sociales, y la Terapia Familiar basada en el Modelo de Maudsley, especialmente útil en adolescentes. Las intervenciones psicoeducativas también juegan un papel clave en la prevención y el apoyo.Las nuevas tecnologías han facilitado el tratamiento con aplicaciones móviles, terapia en línea y chatbots terapéuticos, que mejoran el acceso a la atención psicológica. Sin embargo, persisten desafíos como el estigma, la falta de acceso a especialistas y la resistencia al tratamiento.En conclusión, la bulimia nerviosa requiere un enfoque multidisciplinario y tratamientos basados en evidencia científica. La actualización continua de estrategias terapéuticas es esencial para mejorar la recuperación y la calidad de vida de los pacientes.