En 1987, la OMS define el suicidio como un acto con resultado letal, deliberadamente iniciado y realizado por el sujeto, sabiendo o esperando su resultado letal y a través del cual pretende obtener los cambios deseados. Esta definición ha sido modificada por distintos autores a lo largo de estos años, no habiendo por el momento consenso. Además, existe la definición de autolesión o daño autoinflingido sin finalidad suicida (NNSI) como el ataque de