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Última actualización web: 02/07/2022

Caracterización de los trastornos del lenguaje y del comportamiento en niños y adolescentes autistas de la Escuela Especial

Autor/autores: Silvia A. Sanabria González
Fecha Publicación: 01/03/2008
Área temática: Trastornos infantiles y de la adolescencia .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Introducción. El Autismo es un trastorno caracterizado por alteraciones en la interacción social y en la comunicación, así como por la presencia de un repertorio de actividades e intereses restringidos, en relación a la etapa del desarrollo por la que transita el niño.

Objetivos. Caracterizar las particularidades del lenguaje y comportamiento en 63 niños y adolescentes autistas que asistían a la escuela "Dora Alonso", situada en La Habana, dedicada a la atención integral a pacientes con este trastorno.

Material y método. Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo y transversal de las particularidades del lenguaje y la conducta en todos niños y adolescentes autistas (N=63) de la escuela "Dora Alonso" que se incorporaron a la misma durante el período comprendido entre enero y diciembre de 2006. La información obtenida se introdujo en base de datos MySQL. Se realizó procesamiento estadístico de los datos obtenidos, se valoran y analizan los resultados, representándose algunos de ellos en tablas y gráficos.

Resultados. Entre los principales resultados obtenidos se comprobó: predominio significativo de alteraciones en el lenguaje (92. 06%); presencia de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas (92. 06%); incapacidad para tolerar cambios en hábitos, entorno o intereses (92. 06%), lo cual podía llegar a generar episodios de excitación psicomotriz. La hiperquinesis se comprobó en el 57, 1% de los autistas estudiados y las rabietas en el 50, 8% de ellos. Los niños que se incorporaron a edades tempranas a la escuela presentaron menos alteraciones en los patrones de conducta.

Conclusiones. Las alteraciones en el área del lenguaje/comunicación, constituyeron las manifestaciones de aparición más temprana, y persistente, en el grupo de autistas estudiados. Su presencia desde los primeros meses de la vida puede constituir una ?señal? o indicador temprano de posibles trastornos del desarrollo. La detección y estudio de los mismos puede contribuir al diagnóstico precoz de los trastornos del espectro autista.

Palabras clave: Autismo infantil, Comunicación y autismo, Diagnóstico precoz en trastorno autista, Lenguaje y autismo, Trastorno autista

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Caracterización de los trastornos del lenguaje y del comportamiento en niños y adolescentes autistas de la escuela Especial "Dora Alonso". La Habana.

Migdalia Magaña Torres*; Ana María Gómez García**; Lázara Fernández Collazo*; Silvia A. Sanabria González***.

* Especialistas en Logofoniatría. hospital Pediátrico Universitario “Pedro Borrás Astorga”.

** Especialista psiquiatría Infanto-Juvenil. Universidad Médica de La Habana. Facultad “Manuel Fajardo”.

*** Lic. En Defectología. hospital Pediátrico Universitario “Pedro Borrás Astorga”.

PALABRAS CLAVE: trastorno autista, autismo infantil, lenguaje y autismo, comunicación y autismo, diagnóstico precoz en trastorno autista.

Resumen

Introducción. El Autismo es un trastorno caracterizado por alteraciones en la interacción social y en la comunicación, así como por la presencia de un repertorio de actividades e intereses restringidos, en relación a la etapa del desarrollo por la que transita el niño.  

Objetivos. Caracterizar las particularidades del lenguaje y comportamiento en 63 niños y adolescentes autistas que asistían a la escuela ”Dora Alonso”, situada en La Habana, dedicada a la atención integral a pacientes con este trastorno.

Material y método. Se realizó un estudio descriptivo, retrospectivo y transversal de las particularidades del lenguaje y la conducta en todos niños y adolescentes autistas (N=63) de la escuela “Dora Alonso” que se incorporaron a la misma durante el período comprendido entre enero y diciembre de 2006. La información obtenida se introdujo en base de datos MySQL. Se realizó procesamiento estadístico de los datos obtenidos, se valoran y analizan los resultados, representándose algunos de ellos en tablas y gráficos.  

Resultados. Entre los principales resultados obtenidos se comprobó: predominio significativo de alteraciones en el lenguaje (92. 06%); presencia de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas (92. 06%); incapacidad para tolerar cambios en hábitos, entorno o intereses (92. 06%), lo cual podía llegar a generar episodios de excitación psicomotriz. La hiperquinesis se comprobó en el 57, 1% de los autistas estudiados y las rabietas en el 50, 8% de ellos. Los niños que se incorporaron a edades tempranas a la escuela presentaron menos alteraciones en los patrones de conducta.  

Conclusiones. Las alteraciones en el área del lenguaje/comunicación, constituyeron las manifestaciones de aparición más temprana, y persistente, en el grupo de autistas estudiados. Su presencia desde los primeros meses de la vida puede constituir una “señal” o indicador temprano de posibles trastornos del desarrollo. La detección y estudio de los mismos puede contribuir al diagnóstico precoz de los trastornos del espectro autista.

Introducción

El autismo es un desorden neuropsiquiátrico cuyas manifestaciones se expresan desde etapas tempranas de la vida. A lo largo de la historia, en el estudio del autismo, han existido tres grandes momentos (1). El primero, que se extendió durante alrededor de dos décadas posteriores a la definición de este desorden por Leo Kanner en 1943, se caracterizó por el predominio de pautas especulativas de exploración, que no se basaban tanto en datos objetivos de investigación empírica o estudio experimental como en el intento de dar cuenta de observación anecdótica de origen clínico tendiendo a atribuir causas psicógenas al autismo, responsabilizando a las familias y daban una interpretación “psicologicista” al cuadro.

El segundo período se extendió aproximadamente desde 1963 a 1983. En éste se invirtieron muchas de las tendencias de la fase anterior, la demostración de la existencia de trastornos biológicos de diversos tipos en los autistas, de la posibilidad de controlar su conducta y enseñarles mediante procedimientos operantes, y de la clara asociación del autismo a retrasos y alteraciones cognitivas, llevó a una imagen diferente de la anterior.

La tendencia actual, tercer período, tiende a considerarlo como un trastorno del neurodesarrollo. En esta tercera etapa, según Riviére A. (2), “los aspectos fundamentales se centran en: enfoque general del autismo como un trastorno del desarrollo; cambios importantes en la explicación del autismo, tanto en lo psicológico como en lo neurobiológico; en los procedimientos para tratar el autismo, donde la educación del autista se ha caracterizado en los últimos años por un estilo más pragmático y natural, más integrados y menos “artificioso” que en los años anteriores, más concentrado en la comunicación como núcleo esencial del desarrollo, más respetuoso con los recursos y capacidades de las personas autistas; han aparecido nuevos temas de interés como: - el adulto autista como ciclo completo y no sólo en la infancia, - hay que tener en cuenta que la mayoría de las personas autistas requieren atención, supervisión y apoyo durante toda su vida. La actual investigación centra sus objetivos en el estudio de las particularidades del lenguaje y en algunos aspectos del comportamiento de los autistas evaluados, por lo cual consideramos apropiado hacer una referencia general sobre el lenguaje como elemento esencial de la comunicación humana, sus principales características y modo de exploración de los mismos, según diferentes estadios del desarrollo”.

González, F (3) plantea que: “La comunicación es un proceso esencial de toda actividad humana, pues se basa en la calidad de los sistemas interactivos en que el sujeto se desempeña y tiene un papel fundamental en la atmósfera psicológica de todo grupo humano”.

La comunicación más usada es la verbal, concretamente el lenguaje oral o audio-verbal. El lenguaje oral se acompaña de otros formas no verbales, cuya importancia comunicativa no podemos desestimar (4, 5, 6) El lenguaje es aquella capacidad superior, exclusiva del hombre, que le permite a éste designar los fenómenos de la realidad objetiva mediante signos convencionales, es pues, una función psíquica (7). Este implica la puesta en juego de habilidades de simbolización, que permite presentar, expresar y comunicar ideas y sentimientos, se ha estudiado cómo una función compleja de alto nivel simbólico que permite transmitir la información de una persona a otra.

Son diversas las funciones del lenguaje, destacándose:

• La comunicativa, donde la comunicación se establece entre dos o más agentes, el codificador y el decodificador, el primero encargado de elaborar un mensaje el cual transmite por vías nerviosas eferentes al aparato fonoarticulatorio; donde se transforma en palabras que a través de las ondas sonoras llegan como un estímulo al otro agente, el decodificador donde gracias al oído se recepciona y luego avanza por vías nerviosas aferentes a los centros corticales superiores encargados de la interpretación del lenguaje (lóbulo temporal).

• La cognoscitiva, por medio de los órganos de los sentidos adquirimos los conocimientos y por vía sensorial se archivan en la corteza, lo que está relacionado con el tipo ideativo que es la capacidad individual de adquirir conocimientos por las diferentes vías sensoriales.

• La regulación de los procesos mentales, participando en la sistematización y organización de los demás procesos psíquicos como son: la memoria, la atención, percepción y por supuesto el pensamiento, entre otras (8). El sistema de signos lingüísticos ejerce una influencia reguladora sobre toda la conducta del hombre. El lenguaje con su estrecha relación con el pensamiento es uno de los factores principales que aseguran un nivel superior de desenvolvimiento de los procesos psíquicos.  

• Expresiva, el lenguaje no es sólo lo que dice el mensaje. El es la consolidación de la emocionalidad del sujeto. La afectividad del contenido, se encuentra en aspectos como: la entonación, acento, pausas, etc. Estas características no pueden dejar de verse con su relación con el contenido propiamente dicho, esa es la razón por la cual el lenguaje, en cualquiera de sus modalidades puede ser usado para observar la implicación que presenta el sujeto con lo que dice o escribe, qué tipo de relación afectiva presenta con el mensaje y además, algunas características funcionales de la configuración subjetiva de su personalidad.  

• Persuasiva, es la capacidad del lenguaje de ejercer una acción e influencia sobre la voluntad de los demás en el momento de la comunicación verbal, depende de la selectividad y el talento oral que es inherente a cada persona, las palabras se escogen, la voz no.


Ontogénesis del lenguaje

Son varios los autores que coinciden en que el desarrollo del lenguaje es un proceso complejo, que atraviesa una serie de etapas (9, 10, 11, 12, 13), señalando dos períodos fundamentales.  

El primero de ellos es conocido como Período inicial o Prelingüístico y recoge todas las conductas preverbales (llanto del recién nacido); las primeras vocalizaciones (gorjeo y balbuceo) hasta la emisión de la primera palabra. Este período coincide en la mayoría de los casos en el primer año de vida donde el niño emite sus primeras expresiones verdaderamente lingüísticas y se prepara entonces para el dominio de la lengua materna.

Al segundo lo llaman Período del Desarrollo Lingüístico y comienza con la aparición en el vocabulario de los niños de las primeras palabras. El inicio de este período coincide con el segundo año de vida y termina con la pubertad y se va expresando a través del paulatino desarrollo de los diferentes aspectos del lenguaje fonético, lexical, gramatical y semántico. La adquisición del léxico se concibe como el propio dominio de las palabras de la lengua y su significado convencional, tal como es registrado en el uso adulto, también se relaciona con la adaptación de las relaciones entre las palabras, relaciones de sinonimia, antonimia y subordinación, o sea, la adquisición de las relaciones lexicales (14).

La escuela cubana de Logopedia y Foniatría, utiliza la división del desarrollo del lenguaje en tres etapas:

1. Pre-lenguaje. Se extiende desde la etapa de recién nacido, a partir del primer llanto del recién nacido, hasta la emisión de la primera palabra con valor de signos convencionales, lo cual ocurre alrededor de los 14 meses de edad.  

2. Primer lenguaje. Se inicia alrededor de los 14 meses y se extiende aproximadamente hasta las 2 ½ a 3 años. En esta etapa a un período locutorio en cuyo transcurso el lenguaje acompaña a la acción y su percepción inmediata de la situación, le sucede un período durante el cual el lenguaje desempeña un papel predicativo. Las formas de expresión más frecuentes son llamadas en estilo telegráfico (sólo dice lo fundamental) nombres-verbos-adjetivos y por orden de frecuencia aparecen las siguientes estructuras: afirmación, orden, negación e interrogación.

3. lenguaje propiamente dicho. Los procesos lingüísticos del niño se van a definir entre los 3 y 5 años y hasta los 7 años. En este período, el manejo del “yo” con todas las obligaciones sintácticas gramaticales que entraña, caracteriza la transición del primer lenguaje al lenguaje propiamente dicho, manifestando su personalidad en el discurso. Hay abandono progresivo de las estructuras fundamentales del lenguaje infantil y su vocabulario específico, el niño muestra marcado interés por el habla del adulto; solicitando narraciones que pide le repitan una y otra vez. Ocurre un enriquecimiento del vocabulario acorde con la lengua materna del adulto, este proceso dura toda la vida, se plantea que entre los 3-5 años tiene aproximadamente 1500 palabras.

En esta etapa tiene lugar el paso del lenguaje externo o socializado al lenguaje interior o egocéntrico. Vigostsky (15) plantea que el lenguaje va de lo externo a lo interno, o sea, de lo social a lo individual. Alrededor de los 3 años concomitan ambos lenguajes y a los siete años se diferencia definitivamente para adquirir diferentes funciones y estructuras, ya que se realiza la conversión del pensamiento concreto en pensamiento abstracto.

Múltiples son las pruebas que se utilizan para la evaluación del desarrollo del lenguaje. En la escuela cubana de Logopedia y Foniatría se aplican entre otras: 1) la Prueba de Pesquisaje del Desarrollo del lenguaje (PPDL), 2) el inventario de Primeras Palabras (IPP), 3) Prueba de Vocabulario por imágenes, 4) Prueba Cubana de Evaluación del Desarrollo del lenguaje. (16)

La aplicación de estas pruebas permite el estudio y clasificación de los retrasos del lenguaje, los que podemos dividir en:

1- Retraso cuantitativo del lenguaje.

a) Oral, cuando el niño sólo se expresa a través de gestos y mímica en un período en que ya debería estar empleando normalmente los signos convencionales verbales, o sea, las palabras.

b) Oral y gestual, cuando no utiliza ni gestos, ni palabras.

2- Retraso cualitativo.

a) Articulatorio, es cuando el niño posee bastante vocabulario (utiliza muchas palabras), pero tan distorsionadas que sólo los familiares cercanos lo entienden (jergas).

b) Retraso cualitativo sintáctico-léxico, es aquel en el que a pesar de que el niño utiliza “bastantes vocablos no deformados”, es decir con la calidad requerida, manejan sólo determinados elementos gramaticales, demorándose en la adquisición de otros nuevos, pudiendo añadirse una mala utilización de los mismos.

c) Retraso cuali-cuantitativo, semántico-pragmático. Puede o no tener vocabulario, no comprende el significado de las palabras del lenguaje. Esta variedad se observa en diferentes trastornos, incluyendo al autismo.


Según Frith (17) hasta los autistas mejor adaptados son relativamente incompetentes en el empleo de instrumentos como (entonación, tono, ritmo del habla, la fluidez y la acentuación de las palabras) que se ponen al servicio de la comunicación, a veces cambia de repente el volumen de la voz, y pasan del susurro al chillido, o de un tono bajo a otro alto; también pueden darse problemas en lo referente a la velocidad del habla. En algunos autistas lo que más preocupa es la falta total de variación: el habla se percibe cantarina o monótona. Otras veces una voz aparentemente bien modulada transmite una expresión sin sentido o una frase repetitiva; todo ello indica que los problemas no se deben a falta de control, lo que no saben es cuándo y donde ejercer su control.

En cuanto a las características fundamentales de los niños con trastornos del desarrollo psicológico y del comportamiento, algunos autores (18, 19) destacan las siguientes:

• Inhabilidad para aprender (que no se puede explicar por factores intelectuales o sensoriales).

• Inhabilidad para construir o mantener relaciones interpersonales.

• Tipos inadecuados de conductas o sentimientos en condiciones normales.

Conociendo que en el trastorno Autista están presentes alteraciones en la comunicación, interacción social y en el comportamiento y tomando en cuenta los aspectos anteriormente expuestos, en los que se destaca la vinculación lenguaje/conducta como binomio-esencial e indisoluble- necesario para la comunicación humana, consideramos que nuestro estudio puede contribuir a la realización del diagnóstico precoz del trastorno Autista y por ende la incorporación temprana a programas de intervención, lo cual puede repercutir favorablemente en la evolución y pronóstico de las personas afectadas.


Objetivos

Objetivo General

Caracterizar las particularidades del lenguaje y el comportamiento en 63 niños, niñas y adolescentes autistas de la escuela Especial “Dora Alonso”, en el Municipio Marianao. Ciudad de La Habana.

Objetivos Específicos:

1. Describir las principales características del lenguaje en los niños autistas de la escuela Especial “Dora Alonso”.

2. Identificar las alteraciones más frecuentes en el comportamiento de los pacientes autistas estudiados.

3. Reconocer las principales alteraciones en la interacción social en los autistas incluidos en la investigación.  

Material y método

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal, cuyo universo de estudio estuvo constituido por el ciento por ciento de alumnos incorporados a la escuela “Dora Alonso”, creada para la atención a pacientes con necesidades especiales, específicamente niños y adolescentes autistas.  

Criterio de selección. Todos los niños y adolescentes matriculados en la escuela “Dora Alonso. Criterio de exclusión. No aceptación a participar en el estudio por parte de progenitores o tutores.

Para la recolección de datos se elaboró un instrumento que permitiese obtener información necesaria y uniforme, siendo las historias clínicas de los autistas estudiados la fuente utilizada para este fin.  

La información obtenida se incorporó a una base de datos: MySQL (sistema de gestión de base de datos) para su adecuado procesamiento computarizado. Se realizó la comparación entre variables y grupos a partir del test X2 (chi-cuadrado). En todos los casos se consideraron estadísticamente significativas las diferencias en las que p<= 0, 05 y altamente significativas p<=0, 01, lo cual se señala en cada tabla con los símbolos * y ** respectivamente.

Para variables de índole cualitativa se utilizaron los porcentajes y los resultados se analizaron sobre la base de índices porcentuales como medida resumen. Se confeccionaron tablas y gráficos representativos de los resultados obtenidos.

Variables estudiadas

1. Sexo

2. Edad de Ingreso a la Escuela 

3. Edad en que los padres notan los primeros síntomas

4. Motivo de Consulta (motivo por lo que fue consultado por primera vez, en relación a síntomas del trastorno autista) 

5. Características del Lenguaje

• En el lenguaje Expresivo: 

- Ausente

- Uso de Jerga

- Ecolalia

- Canturreo

- Expresa ideas, palabras

- Estereotipias verbales

- Usa oraciones sencillas

- Tiene vocabulario amplio (Conversación)

lenguaje Receptivo: 

- Órdenes sencillas

- Órdenes complejas

- Verbos-acción

- Verbos-conceptos

- lenguaje de forma literal 

lenguaje Extraverbal:

- Uso del mismo

- Tiene intención comunicativa

- Uso instrumental de personas

- Expresa estados emocionales

- Comprende gestos y señas

6. Características de la conducta.

Se explora la presencia de:

- Agresividad

- Autoagresión

- Baja tolerancia a cambios en su entorno, hábitos o rutinas

- Conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas

- Episodios de excitación psicomotriz

- Hiperactividad

- Hipoactividad

- Manifestaciones Obsesivo-Compulsivas

7. Características de la interacción Social

Se explora si es capaz de:

- Aceptar el contacto físico 

- Jugar: 

- Juego funcional elemental

- Juego simbólico simple

- Establecer algún tipo de interrelación con iguales

- Expresar estados de ánimo

- Reconoce a personas y familiares

- Reconoce estados de ánimo de las otras personas

8. Presencia de afecciones comórbidas


Resultados

En la muestra estudiada, como se observa en el Gráfico No. 1, hay un predominio del sexo masculino (77, 78 %) y sólo 14 niñas (22, 22%). La razón del sexo es de 3, 5/1 a favor del sexo masculino, lo cual resulta coincidente con los datos reportados en la literatura internacional. (20, 21, 22, 23)

 


Gráfico 1. Distribución de la muestra según sexo


Como se aprecia en el Gráfico No. 2, al valorar a que edad los padres refieren haberse percatado de la presencia de síntomas del espectro autista en sus hij@s comprobamos que el mayor porciento reporta que ocurrió ente los 25 y los 36 meses (47, 62%). El 25, 4% reportó que ocurrió entre los 37 y los 48 meses de edad y el 9, 52% refirió que fue ente los 49 y 60 meses. Sólo el 17, 46% de los padres reportó haber detectado los primeros síntomas entre los 18 y 24 meses. Este último resultado es coincidente con lo planteado por diferentes autores que señalan que generalmente el diagnóstico no ocurre en edades tempranas fundamentalmente porque los síntomas pasan inadvertidos o no se les da la significación requerida. (24, 25) 

Estos resultados nos reafirman la importancia de desarrollar estrategias que faciliten la realización del diagnóstico precoz del autismo.

 


Gráfico 2. Edad a la que refieren los padres haberse percatado de los síntomas que motivaron consulta inicial de los pacientes autistas estudiados


Al valorar el motivo de consulta por el cual los pacientes fueron llevados inicialmente a consulta, podemos observar que las alteraciones más frecuentes reportadas por los padres corresponden a alteraciones en el lenguaje en el 80, 95% (N=51) de los autistas estudiados, siendo significativo el predominio de éstas en relación a otros motivos de consulta. Las alteraciones del lenguaje reportadas, según su frecuencia, fueron: “no habla ó habla poco” (38. 1%), pérdida del lenguaje (22, 2%) y en el 20, 63% (N=13) “no responde cuando es llamad@”. Las alteraciones en el comportamiento, como motivo de consulta inicial, se reportaron en 12 pacientes (19, 05%), correspondiendo todas al grupo de las denominadas conductas repetitivas, estereotipadas ó “raras”. Ver tabla No. 1.  

 


Tabla No. 1. Comportamiento de los motivos de consulta iniciales en los autistas del grupo estudiado


Como podemos ver, los mayores porcentajes de las causas que motivaron la consulta inicial en los pacientes estudiados están relacionados con alteraciones del lenguaje, lo que nos alerta acerca de la importancia de tener en cuenta esta sintomatología desde edades tempranas, lo cual puede contribuir al diagnóstico temprano del autismo.

En relación a las características y alteraciones en el lenguaje Expresivo se constató que 31 (49, 20%) de los niños estudiados tienen ausencia de éste. La distribución de las diferentes formas de lenguaje expresivo presentes, se comportaron de la siguiente manera: 1) “canturreo” en el 4, 70%, (N=3); 2) “decir oraciones sencillas” en el 3, 20% (N=2); 3) “decir palabras aisladas” en el 23, 80% (N=15); 4) lenguaje ecolálico en 11 (17, 50%); 5) estereotipias verbales en el 4, 70% (N=3); 6) expresar “ideas-palabras” en el 4, 70% (N=3); 7) vocabulario amplio, en el 1, 60% (N=1) y 8) presencia de jerga en el 6, 35% (N=4). Baron-Cohen y otros autores (26) señalan que muchos niños autistas jamás desarrollan un lenguaje útil, es decir, nunca producirán sonidos que puedan calificarse, o ser reconocidos como “habla”.  

Resulta evidente, a pesar comprobarse la presencia en el 50, 80% de los autistas estudiados (N=32) de alguna forma de lenguaje expresivo, que las modalidades constatadas de lenguaje expresivo denotan el pobre desarrollo de un lenguaje útil para la comunicación, existiendo solamente 1 paciente con un vocabulario amplio, resultados coincidentes con lo reportado por otros autores. (27, 28)

En cuánto a las características del lenguaje Receptivo se comprobó que el 58, 7% (N=37) comprende órdenes sencillas, mientras que en el resto de los aspectos analizados fue altamente significativo que solamente el 3. 20% (N=2) lograse la comprensión de órdenes complejas y de verbos que implican acción; la comprensión de otros verbos y conceptos estuvo presente en el 47. 60% (N=30) de los pacientes. En el 27, 00% (N=17) de los autistas estudiados estuvo presente la comprensión de forma literal del lenguaje, “toman todo al pie de la letra”, lo cual se traduce en las grandes dificultades presentes en los autistas para la comprensión de metáforas, chistes e interpretación y desarrollo de juegos simbólicos, entre otros aspectos de gran repercusión para la comunicación e interacción social.

Al valorar el comportamiento del lenguaje Extraverbal, resultó evidente que en éste están también presentan severas alteraciones, siendo utilizado sólo en el 34, 94% (N=22) de los autistas estudiados. La intención de comunicación a través de gestos, señas y/o posturas se comprobó en 11 pacientes (17. 50%) y la comprensión de gestos y señas en 14 autistas (22. 20%). Solamente el 20. 64% de los casos estudiados (N= 13) fue capaz de expresar estados emocionales y el 50, 80% (N=32) hace un uso instrumental de personas. Diferentes autores señalan que los autistas tienden a utilizar a los adultos, o las manos de éstos, como instrumentos, para lo cual llevan al adulto hasta el objeto que desean y les colocan las manos sobre el mismo como forma de “pedir” algo que desean. Se describe además en algunas investigaciones, que la expresión facial de los autistas frecuentemente no está en consonancia con la entonación de su habla y que sus gestos no son congruentes con ésta en aquel@s que la poseen (29, 30). Ver tabla No. 2.  

 


Tabla No. 2. Comportamiento de las alteraciones del lenguaje en los autistas estudiados

En relación a las características de la conducta, podemos observar predominio altamente significativo de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas, así como de baja tolerancia a cambios en sus rutinas, hábitos o entorno, ambos tipos de manifestaciones presentes en el 92, 06% (N=58), coincidiendo con las descritas en otros estudios (31, 32, 33). Los episodios de excitación psicomotriz estuvieron presentes en 32 pacientes (50. 8%) los cuales se desencadenaban generalmente ante cambios en sus rutinas o entorno. Las agresividad y las autoagresiones estuvieron presentes en el 39. 7% (N=25) y el 28. 57% (N=18) respectivamente.  

También estuvieron presentes alteraciones en el nivel de actividad, presentando hiperactividad el 36. 50% (N=23) e hipoactividad el 22. 20% (N=14) de los pacientes estudiados, respectivamente. En 6 pacientes (9. 52%) se constataron manifestaciones obsesivo-compulsivas de los pacientes. Ver tabla No. 3.

 


Tabla No. 3. Patrones de comportamiento más frecuentes en los pacientes autistas estudiados


En cuanto a las características de la interacción social, se comprobó que de los 63 autistas estudiados: 1) el 71. 4% (N=45) acepta contacto físico; 2) el 23. 8% (N=15) establece algún tipo de interrelación con iguales ; 3) el 17. 5% (N=11) expresa estados de ánimo; 4) el 41. 3% (N=26) reconoce a personas y familiares; 5) el 23. 8% (N=15) reconoce estados de ánimo de otros. El juego estuvo presente en 43 (68, 25%) desarrollando juego simbólico simple el 27, 05% (N=19) y juego funcional elemental el 30, 09% (N=26), respectivamente. Estos resultados coinciden con lo reportado en la literatura consultada (34, 35, 36, 37, 38). Resultaron significativamente favorables varios de los resultados obtenidos en la exploración de la interacción social, la cual está en sentido general menos comprometida en los autistas estudiados que las áreas del lenguaje y de la conducta. Ver tabla No. 4.

 


Tabla No. 4. Comportamiento de las alteraciones de la interacción social en los autistas estudiados


En relación al comportamiento de la frecuencia de las afecciones comórbidas en el grupo de autistas estudiados se constató que el retraso mental estuvo presente en el 23, 8% (N=15) de ellos, resultado que difiere de lo reportado en la mayoría de la literatura consultada. Internacionalmente se estima que aproximadamente las tres cuartas partes de las personas autistas tienen un rendimiento intelectual por debajo de límites normales, con diferentes grados de retraso mental. Consideramos que este resultado pudiese estar en relación con el predominio en nuestro grupo de niños y niñas autistas de corta edad, quienes están en una institución creada con el propósito específico de brindar atención especializada, multi e interdisciplinaria acorde a las necesidades y particularidades de cada paciente. Resultados similares al encontrado en nuestro estudio fueron reportados por Frith en 1999. Este autor constató, en estudio realizado en Berlín Oeste, que el 33% de los autistas evaluados tenía coeficiente de inteligencia (CI) superior a 85.

Los trastornos auditivos estuvieron presentes solamente en 2 de los niños de la muestra para un 3, 2%, siendo significativamente baja su comorbilidad en los pacientes autistas estudiados.

Se constataron diferentes cuadros y entidades neurológicas en 26 (41, 27%) de los pacientes autistas, lo que representa una frecuencia elevada y significativa, en relación con otras afecciones comórbidas presentes. Entre las afecciones neurológicas constatadas, la epilepsia fue la de mayor frecuencia (N=8; 12, 7%). Estos resultados coinciden con lo reportado en diferentes investigaciones (39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50, 51). Ver tabla No. 5.

 


Tabla No. 5. Presencia de afecciones comórbidas en los pacientes autistas estudiados


Conclusiones

La baja tolerancia a cambios en su entorno, hábitos o rutinas y la presencia de conductas restrictivas, repetitivas y estereotipadas constituyeron manifestaciones de elevada y significativa frecuencia en los autistas estudiados. Estas manifestaciones no son privativas de los trastornos del espectro autista y pueden estar presentes en diferentes y variados cuadros psicopatológicos.  

Debemos destacar que las alteraciones en el área del lenguaje/comunicación constituyeron las alteraciones de aparición más temprana y persistente en el grupo de autistas estudiados, siendo elevada y altamente significativa su frecuencia en los mismos. Tanto las particularidades de las mismas como su presencia desde los primeros meses de la vida pueden constituir una “señal” o indicador temprano de posibles trastornos del desarrollo. La detección y estudio oportunos de síntomas y signos relacionados con la esfera del lenguaje/comunicación puede contribuir al diagnóstico precoz de los trastornos del espectro autista.  


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