Introducción:La Depresión en las Personas de Edad Avanzada (DEPEA) se define por un estado de ánimo complejo y común que afecta a individuos en los que el episodio depresivo inicial ocurre después de los 50-60 años y constituye un reto para los profesionales que atienden a los pacientes mayores, ya que en estos casos, la depresión a menudo aparece intrincada con otros problemas (como la polifarmacia) y enfermedades propias de esta etapa de la vida, entre las que pueden solaparse síntomas inespecíficos. Y hay que tener en cuenta además que la depresión en el anciano viene determinada por la participación de mecanismos vasculares y metabólicos. Material y método:En este trabajo hemos realizado una revisión bibliográfica de la literatura disponible en las bases de datos habituales sobre los mecanismos fisiopatológicos que subyacen a los diferentes tipos de enfermedad depresiva que padecen las personas de edad avanzadaResultados y conclusiones:Tradicionalmente se han empleado para su explicación las teorías monoaminérgicas que implicaban un mecanismo único y que ahora resultan insuficientes. Las hipótesis integradoras de la fisiopatología de la depresión que engloben no solo el déficit de mono aminas sino también otros aspectos como las alteraciones estructurales y de la neuroplasticidad, la genética/epigenética, las alteraciones vasculares, metabólicas y neuroendocrinas o los factores ambientales, todo ello relacionado con el estrés y la inflamación, parecen un modelo más adecuado en el momento actual para explicar la DPEA, ya que estas alteraciones son más frecuentes durante el curso natural del envejecimiento.