OBJETIVOS: 1) Conocer la prevalencia de trastornos mentales en comunidades pobres de la ciudad de México. 2) Conocer que impacto tuvo en esta población, la crisis económica sufrida a finales de 1994. 3) Analizar, la relación que existe entre la prevalencia de trastornos mentales y las situaciones de pobreza.METODOLOGÍA: La información se obtuvo mediante una entrevista personal, utilizando un cuestionario estandarizado que incluía diversas secciones del CIDI. Los individuos entrevistados (n= 1486) fueron seleccionados a partir de una muestra aleatoria, estratificada según variables socioeconómicas y multietápicas (manzanas, viviendas e individuos).RESULTADOS: La prevalencia de trastornos mentales es mayor entre la población con menores recursos económicos (64. 5% del total de trastornos depresivos, 71% distimia, 60. 1% del total de trastornos de ansiedad). También fue más frecuentela ideación (8. 2% de los más pobres vs 4. 4% con más recursos) e intento de suicidio (4. 1% vs 1. 2%). Del mismo modo, las personas con algún trastornos mental, presentan mayores problemas derivados de la crisis económica que la población sin trastornos. Resaltan los problemas de tipo laboral (ser despedido de su trabajo, dificultad para conseguir un empleo) y los familiares (peleas por razones económicas).DISCUSIÓN: Los datos reportados en este trabajo, aportan evidencias para confirmar que la falta de recursos económicos es un importante factor de riesgo asociado a la aparición de trastornos mentales. Debido a la situación económica que existe en la actualidad en México, resulta imprescindible, el apoyo de tipo preventivo y curativo dentro de las comunidades pobres o marginadas, quienes generalmente carecen de recursos educativos y de salud. Los resultados que se presentan en este reporte, pertenecen a un estudio realizado en cuatro comunidades de nivel socieconómico bajo del sur de la ciudad de México, para conocer la prevalencia de trastornos mentales, y la relación de los mismos con situaciones de pobreza. Diversos autores han planteado que la salud mental está muy relacionada con el bienestar económico, político y social; . cuando se presentan problema de tipo político y económico, generalmente se contribuye a la perpetuación de la pobreza, inestabilidad social, hambre y desesperanza, y este tipo de problemas desencadenan una serie de trastornos personales, los cuales son más notorios entre las comunidades pobres o marginadas, por que es donde se tienen menor número de recursos. (Desjarlais y cols. , 1995, Fried, 1975)) La falta de recursos económicos, de una buena infraestructura y de los servicios básicos produce apatía, anomía y desintegración social. En recientes investigaciones se ha encontrado que la pobreza en zonas urbanas es un factor que predice enfermedades mentales, por ejemplo, se encontró que tanto los hombres como las mujeres que tiene una percepción mensual inferior a dos salarios mínimos presentan una mayor prevalencia de morbilidad psiquiátrica, especialmente, depresión, trastornos de ansiedad y distimia. (Desjarlais y cols. , 1995) Además de los expuesto anteriormente, la ocupación, la edad, el género, la movilidad social y el grupo étnico, pueden ser factores importantes para que se desencadenen los trastornos mentales. Recientes estudios sobre morbilidad psiquiátrica en comunidades urbanas pobres, han demostrado que los trabajadores informales, las mujeres y los hombres sin instrucción educativa, las personas sin vivienda y los niños de la calle son los grupos que presentan mayores riesgos.