Entre las personas que pueden recibir una acción de socorro, algunas se distinguen por una cualidad individual no común. En este sentido, son poblaciones especiales. Y, por lo que afecta a la comunicación, son receptores especiales. Habida cuenta de la importancia del receptor en estos contextos, estas peculiaridades han de tenerse muy en cuenta durante la comunicación.Las características de ciertos grupos indudablemente tendrán influencia sobre sus respuestas y sus necesidades. Por ejemplo, las personas mayores tienen aparentemente una vulnerabilidad especial y están expuestos a mayores dificultades emocionales y físicas que la población en general. En estas situaciones en las que nos vamos a relacionar con personas que presentan algún tipo de diferencia nuestro comportamiento deberá adaptarse a las características de cada una de estas personas para lograr una comunicación eficaz.