En algunas ocasiones, el paciente agitado puede adoptar conducatas que suponen un daño para sí mismo o para otras personas, incluído el personal sanitario. En primera instancia, se intenta manejar estas conductas pactando de manera verbal con el paciente o utilizando medicación para que este se tranquilice. No obstante, hay situaciones en las que esto no sería suficiente y para evitar daños mayores se contiene físicamente al paciente. Es preciso q