El presente trabajo tiene propone reflexionar sobre el uso de la contra-transferencia, en el sentido descripto por Freud como??la influencia del enfermo sobre los sentimientos inconcientes del médico?, en los casos en donde existe una buena evolución manifiesta del tratamiento y los pacientes responden, incluso, a criterios de curación psiquiátricos. Sin embargo, el analista percibe una dificultad y no está convencido de tal mejoría, la que se presenta ya demasiado prematura, ya demasiado esteriotipada. En ambas situaciones semeja ser falsa.Se podría homologar el discurso del paciente al contenido manifiesto de un sueño, mientras que la vivencia del analista revela un contenido latente más complejo, difícil de descifrar. Paradójicamente el paciente en cuestión puede recuperarse de sus padecimientos, incluso resolver favorablemente conflictos afectivos, laborales, y hasta lograr una inserción social tal que sin dudas sería meritoria del alta psiquiátrica. En los casos estudiados en profundidad aparecen siempre estructuraciones psíquicas más precariamente constituidas.