El primero en agrupar todas las formas de melancolía y manía bajo el término de enfermedad maníaco-depresiva fue Kraepelin quién, refirió que dichas formas, compartían una base hereditaria, se alternaban una a otra, tenían intervalos libres de síntomas, recurrían y podían presentarse juntos en un mismo episodio. Fue uno de sus grandes aportes, diferenciar la enfermedad maníaco-depresiva de la demencia praecox;