Los niños con exposición prenatal a alcohol (EPA) tienden a tener un rendimiento intelectual disminuido, en ocasiones asociado a rasgos faciales centinela. A pesar de pueden presentar un IQ desde muy bajo hasta muy alto, sus problemas de aprendizaje suelen ser de graves a muy graves, debido a la presencia de déficits suplementarios (concepto de “equivalencia de discapacidad intelectual”), principalmente en lo relativo al lenguaje, función ejecutiva y