El envejecimiento de la población conlleva cambios neurocognitivos que pueden afectar la capacidad de conducción, una actividad compleja que requiere la integración de múltiples habilidades cognitivas. Las funciones ejecutivas (FE) desempeñan un papel fundamental en la planificación de acciones, la toma de decisiones en situaciones dinámicas, la inhibición de respuestas impulsivas y la flexibilidad cognitiva para adaptarse a imprevistos en la vÃa. Esta revisión sistemática analizó la evidencia disponible sobre la relación entre envejecimiento, FE y desempeño en la conducción. Se siguió la metodologÃa PRISMA 2020 y se realizó una búsqueda en bases de datos cientÃficas (PubMed, Scopus y Web of Science), identificando un total de 22 estudios para el análisis. Los resultados indican que el deterioro de las FE en personas mayores se asocia con un mayor riesgo de errores de conducción, aumento de infracciones de tráfico y accidentes. En concreto, la velocidad de procesamiento, la atención selectiva y la memoria de trabajo son predictores clave del rendimiento al volante. Además, algunas investigaciones destacan estrategias compensatorias utilizadas por los conductores mayores para mitigar el impacto del declive cognitivo. Teniendo en cuenta estos resultados, una evaluación neuropsicológica especÃfica de las FE es clave para mejorar los criterios de aptitud para la conducción en personas mayores. Asimismo, se sugiere el desarrollo de programas de intervención y tecnologÃas de asistencia para mejorar la seguridad vial en este grupo poblacional.