La asociación entre el nivel socioeconómico y la salud mental es un tema ampliamente descrito. Ya desde mediados del siglo XIX se ha hipotetizado que las variables sociodemográficas y los estilos de vida influyen en la aparición y pronóstico de la patología mental. Sin embargo, no existen apenas estudios sobre la asociación entre los trastornos mentales y las múltiples categorías individuales en las que se puede dividir los factores sociodemográficos como puede ser el acceso a cierto nivel educativo o los ingresos del sujeto o de su familia. Al demostrar la importancia de las variables sociales, económicas, culturales e incluso políticas al modular la evolución de la patología psiquiátrica, se concluye la necesidad de tratamientos integrales, basados en la interdisciplinaridad y que incluyan la rehabilitación psicosocial.