El trastorno esquizoafectivo es un diagnóstico que ha generado diversas controversias en cuanto a su clasificación y naturaleza nosológica. Históricamente, se ha considerado como una variante de la esquizofrenia, un trastorno mixto que comparte características de la esquizofrenia y del trastorno bipolar, o incluso como un subtipo dentro del espectro bipolar. Su diferenciación sigue siendo un desafío debido a la superposición de síntomas, lo que complica su delimitación respecto a otros